A lo largo de las dos entradas anteriores en Confluencias, hemos transitado por la dureza del retorno forzado y hemos visto cómo la generación 1.5 ha encontrado en plataformas como Facebook un salvavidas, un refugio para el apoyo mutuo y la supervivencia burocrática. Sin embargo, mi investigación revela que el uso de estas herramientas digitales no se detiene en la mera asistencia práctica. Existe un paso más allá, un salto cualitativo hacia el activismo. Los grupos de retornados no solo están sobreviviendo en la red; están utilizando la retórica digital para hacer política, para resistir y, fundamentalmente, para reescribir su propia historia.
Uno de los hallazgos más importantes de esta investigación publicada en el Bulletin of Latin American Research es cómo organizaciones como Dream in Mexico (DIM) y Otros Dreams en Acción (ODA) articulan una profunda "política de identidad" en el espacio virtual¹. Esto significa que toman las etiquetas impuestas por la sociedad y el Estado —palabras que históricamente han estado cargadas de discriminación y estigma, como "deportado", "pocho" o "retornado"— y las resignifican. A través de publicaciones, testimonios gráficos, foros de discusión y narrativas compartidas en sus redes, despojan a estos términos de su connotación de fracaso o criminalidad. En su lugar, los transforman en insignias de resiliencia, en identidades políticas desde las cuales demandan ser escuchados².
Es decir, se niegan a ser leídos como víctimas pasivas de un sistema migratorio roto o como ciudadanos de segunda clase en México. Por el contrario, utilizan el activismo digital para posicionarse como agentes biculturales y bilingües de gran valor³. Al narrar sus historias en sus propios términos, construyen una contranarrativa que desafía directamente el discurso oficial. Esta resistencia digital es vital porque visibiliza que su conocimiento de dos mundos no es una carencia, sino una riqueza inmensa. Lo que a menudo es visto como una desventaja por las instituciones locales, ellos lo proyectan en la red como su mayor fortaleza.
En conclusión, el espacio digital se ha convertido en el nuevo territorio de lucha por los derechos civiles de la diáspora migrante en México. La pantalla no solo les da consuelo, les da un altavoz. A través de recursos como la Inteligencia Artificial, las redes sociales, el mapeo de recursos y la creación de archivos de memoria —como los que impulsamos desde Redes, migrantes sin fronteras—, estas comunidades están documentando su existencia y exigiendo justicia social. Volver a un país que no te reconoce es desgarrador, pero la respuesta de esta generación ha sido firme: si el Estado no nos da un lugar, nosotros lo construiremos en red, exigiendo nuestro derecho a pertenecer, a prosperar y a narrar nuestra propia vida.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Notas al pie y referencias de la investigación: ¹ Rocha de Luna (2026). ² Coutin (2010); Seif (2011). Sobre la resignificación de identidades estigmatizadas y la resistencia política. ³ Zúñiga y Giorguli Saucedo (2019).
Categoría: Investigación y Divulgación
Palabras clave: Retórica digital, Activismo, Políticas de identidad, Resistencia, Justicia Social, Narrativa migrante.
Este texto es la tercera y última parte (versión de divulgación) basada en los hallazgos de mi artículo "Digital Rhetoric and Identity Politics in Associations of Returning Migrants to Mexico", publicado en el Bulletin of Latin American Research (Enero, 2026).
Cita recomendada: Rocha de Luna, R. (2026). Título de la entrada. Blog Confluencias. Recuperado de: [Enlace exacto de la entrada]